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Entender los trastornos de ansiedad

Cuando el pánico, el miedo y las preocupaciones nos superan

Las personas con estos trastornos tienen sentimientos de miedo e inseguridad que interfieren con sus actividades cotidianas. Los trastornos de ansiedad también pueden aumentar el riesgo de desarrollar otros problemas de salud, como enfermedades cardíacas, diabetes, abuso de sustancias y depresión.

La buena noticia es que la mayoría de los trastornos de ansiedad mejoran con tratamiento. El tipo de tratamiento necesario depende del tipo de trastorno de ansiedad. Medicamentos, psicoterapia ("terapia conversacional") o una combinación de ambos suelen aliviar los síntomas más molestos. Los trastornos de ansiedad son uno de los problemas de salud mental más tratables. Aun así, por razones que todavía no entendemos por completo, la mayoría de las personas que tienen estos problemas no recibe los tratamientos que realmente podrían ayudarlos.

Uno de los tipos más comunes de trastorno de ansiedad es el trastorno de ansiedad social, o fobia social. Afecta por igual a hombres y mujeres. Sin tratamiento, la fobia social puede durar años o incluso toda la vida. Las personas con fobia social pueden preocuparse durante días o semanas antes de un evento social. Con frecuencia se sienten avergonzadas, cohibidas y con miedo de ser juzgadas. Les resulta difícil hablar con los demás. Pueden sonrojarse, sudar, temblar o sentirse mal del estómago cuando están con otras personas.

Otros tipos comunes de trastorno de ansiedad incluyen el trastorno de ansiedad generalizada.

Las personas con trastorno de ansiedad generalizada se preocupan continuamente por temas de la vida cotidiana, como la salud, el dinero o los problemas familiares, incluso si se dan cuenta de que hay pocos motivos de preocupación. Se sobresaltan con facilidad y no pueden relajarse ni concentrarse. Les resulta difícil dormirse o permanecer dormidos. Podrían tener dolores de cabeza, dolores musculares o dolores inexplicables. Los síntomas con frecuencia empeoran en los momentos de estrés.

Las personas con trastornos de pánico tienen brotes de miedo súbitos y repetidos —llamados ataques de pánico— que duran varios minutos o más. Durante un ataque de pánico, la persona afectada podría sentir que no puede respirar o que

está teniendo un ataque cardíaco. Podrían tener miedo de perder el control o tener una sensación de irrealidad. No todas las personas que tienen ataques de pánico desarrollarán un trastorno de pánico. Pero si los ataques se repiten sin aviso, y generan el miedo de tener otro ataque en cualquier momento, entonces es probable que sea un trastorno de pánico.

Es importante saber que hay muchos tipos de tratamientos disponibles, y que las personas con trastornos de ansiedad suelen tener muy buenas respuestas a estos tratamientos. Por lo general, la mejor manera de empezar es hablar con su médico. Si es padre o madre, hable con el pediatra de su hijo. Los profesionales de la salud suelen estar preparados para ayudar a identificar estos problemas y ayudar a los pacientes a recibir la atención que necesitan.

fuente: https://salud.nih.gov/articulo/entender-los-trastornos-de-ansiedad/